-del Cuaderno de Comunicaciones
La señorita Irma (quien ha hecho su primera aparición en este cuaderno legendario el 9 de Marzo de este año), a propósito de la cuestión otoñal (publicada el 23 de Mayo), me ha mandado como bien ella dice, su "pequeña contribución estacional ". He aquí la mayor parte de sus atinadas, sagaces y a veces violentas palabras: (fragmento) "en estos días es incríble la capacidad que tiene nuestros zapatos de descubrir las baldosas sueltas, cargadas de una interesante cantidad de agua de zanja bien barrosa que se
desprende del suelo cual escupitajo feróz hacia nuestras botamangas e incluso nuestras pantorrillas y muslos (sobre todo en mi condición de petisa). Más incríble aún es que en situaciónes en las que tenemos 'piedra libre para todos mis compas' y entonces zafamos de estas mojaduras baldósicas; caminamos triunfantes y sequitos hacia la parada de aquél colectivo inóspito que nos rociará con una abundante cantidad de agua estancada al pasar por el cordón de la vereda en que estamos parados. Es por eso, mi querido Ergo, que el Otoño es maldito, travieso, hinchapelotas y nos quiere sucios, friolentos, resfriados, malhumorados y empapados de la propia ciudad... en fin, es un hijo de la gran puta y quiero que llegue la primavera para ver a Pappo en Palermo y pegarle a un payaso en Plaza Pueyrredón (más conocida como Plaza Flores)..." Creo que Irma lo dijo todo, por su discurso, yo le recomendaría al señor Otoño que no se le acerque a menos que traiga de la mano a su prima la Primavera, pero no creo que al Invierno le guste...
En fin, gracias Irma por comunicarte nuevamente. Sin olvidarme de la señorita Agustina, según ella, alias "Desquiciada Mental", a quien agradezco sus más que cálidos comentarios. Y usted, sí, usted que está leyendo, si quiere estar en este "Cuaderno de Comunicaciones", escriba sin tapujos a ergodigital@hotmail.com
Recibido: Ergo
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