viernes, agosto 13, 2004

Lea que lindo, señora

Fanfarrias para la ocasión, cintita típica para estos casos, hoy se inaugura una nueva sección intitulada: “Lea que lindo, señora”, la sección dedicada, como nuestra época moderna lo marca, a la literatura en miniatura, corta, breve, eficaz, adaptada a este medio. Para usted señora, señor, que no tiene tiempo de andar leyendo tanto.
Deléitese, maravíllese, que lo bueno viene en envase chico. Hoy, inicia esta joven sección, el relato de mi amigo Nicolás Latella, quién dejó caer lo siguiente de su cabeza:


Andando

La cara en la ventana que vio fue rápida como un tren que viaja ligero de carga. Así viajaba Camila, ligera, liviana, una valija y unos recuerdos.
El vagón en el que andaba tenía una luz muy baja, sus fosas nasales eran invadidas por un olor tan particular que le recordaban a la primera vez que lo había visto.
Estaba sentado, mirando hacia un costado, disfrutando de la tranquilidad que le daba aquel banco de plaza. Camila lo vio y lo supo. Y ahora estaba yendo para su pueblo, para el pueblo donde vivieron, donde tuvieron hijos, donde fueron felices, donde se separaron, donde él acababa de morir.

Nicolás Latella, nlatella@hotmail.com


¡Usted también puede aparecer como mi amigo Nicolás Latella!, ¿escribiste algo corto y querés mostrarlo al mundo?, este rancho virtual cuenta con estantes de sobra, todos para vos. Mandáme tu relato breve a ergodigital@hotmail.com y enseguida serás plasmado en este papel que no es ningún papel, pero que oficia de papel y le sale bien.

1 comentarios:

Ergo dijo...

Sí, es bueno, mi amigo tiene ese talento que sólo tienen los que se llaman como él. No olvideis, amigo lector, que tu también puedes formar parte de esta sección.