Algunos se acordarán de él y otros tal vez no, mi amigo personal Ismael Salusi es un intelectual perdido en esta gran gelatina. Hizo su primer aparición en este rancho virtual el día 28 de Diciembre del 2003 (pueden verlo haciendo clic en la correspondiente fecha en el costado superior derecho de la página), hoy leeremos a un Salusi más íntimo... el Salusi de los amigos.
Ergo vs Salusi
Dicen que las tardes de lluvia perfuman Buenos Aires con el olor de lo infinito, las calles céntricas, cornisas del alma, funcionan como refugio intelectual de amigos que se reúnen por obra y gracia del azar.
Algo me llevó al bar de Carlos Pellegrini y Corrientes. Entré y sacudí la humedad de mi cuerpo, deseoso de un café negro busqué una mesa junto a la ventana y ahí estaba él, mezcla rara de tango viejo y cibernauta principiante enfrascado en la imagen de las gotas contra el asfalto. Me acerqué contento por el encuentro, se avecinaba un grato momento. Salusi dejó la lluvia y me miró esbozando una sutil sonrisa, digna de un soñador:
S:- La magia de esta Buenos Aires gris y lluviosa supo contenerme hasta que usted llegó...
Ergo:- Pero como, ¿usted me estaba esperando?
S:- Me extraña araña...
Esa respuesta no me tomó por sorpresa, a pesar de lo esporádico de nuestros encuentros el tiempo siempre nos guarda un nuevo momento.
E:- Viniendo hacia aquí un pequeño, pensando en que manejo dinero, me rogó por unas monedas, aún no me acostumbro a los cross de derecha que nos da este mundo, y me preguntaba si como dice el tango: ¿el mundo fue y será una porquería?
S:- El mundo nos marea, esta bastante maltrecho pero sigue girando y eso lo hace mágicamente redondo y acuoso. Ese es el gran problema del futuro, tanta gente, tanta agua al sur y tanta maldad en algunos países. Yo creo que muchas personas fueron y serán una porquería, el mundo no, dejémoslo tranquilo al pobre, ya lo degeneramos bastante.
E:- Será por esa mala gente que tipos como Tasaque Kimoto acaban con su vida de la peor forma. El sufrido chino dedicó años de su vida a suicidarse lentamente con una vainilla y lo logró. ¿Usted piensa que esta es una advertencia a la población mundial?
S:- Tengo entendido que fueron quince o dieciséis vainillas, pobre amigo oriental, creo que pertenece a esa clase de personas que tratan de superar los malos momentos que los poderosos nos producen. Sin embargo creo que el suicidio no es la salida, es por eso que agradezco el espacio que usted me brinda, la escritura es mi propia salida de emergencia a las naranjas que me arrojan los verduleros de la muerte cuando transito las diagonales.
E:- Estoy de acuerdo, aunque es increíble que siempre que hablamos de este mundo en general, salga a flote la muerte predominando en nuestras palabras. Ella es un fantasma que nos acosa constantemente, hasta creo que algunos la sienten como la propia vida.
S:- Lo que usted dice me trae una imagen a la cabeza, imagino al pez que nada tranquilamente por un lago y de repente encuentra un trozo de comida que lo llama... que le dice coméme. El pequeño pez le hace caso a ese tentador bocadillo y le da un gran mordisco; de repente, se siente sorprendido por la muerte al darse cuenta que fue presa de un vulgar pescador. La muerte nos espera a la vuelta de la esquina, por eso yo las evito.
E:-Debo advertirle amigo Salusi que estamos en una esquina, tal vez no se haya dado cuenta y la muerte ahora nos espera a ambos camuflada... el mozo no tiene buena cara.
(Risas)
S:- Tiene usted razón querido Ergo, pero le recuerdo que no estamos en cualquier esquina, muy cerca nuestro esta el Obelisco observándonos...
E:- Que interesante, me da la sensación de que usted sabe algo que yo desconozco... aunque porteño virtual, pero porteño al fin, nunca le presté tanta atención al obelisco, sé que encierra cierto simbolismo y nada más...
S:- Yo me imagino a la 9 de Julio como una gran picada y al Obelisco como el escarbadientes. Dentro nuestro todos tenemos una parte del Obelisco, aunque no lo veo como algo propio. Obeliscos hay en todo el mundo y eso me gusta, con su presencia siento una parte de cada rincón del mundo dentro. Soy como un gran puchero y cada persona que conozco, que conocí o que conoceré le agrega un ingrediente nuevo a mi vida.
Así concluye la primera parte de este maravilloso encuentro, por razones de espacio en unos días publicaré la correspondiente segunda parte.
Si quieren comunicarse con el amigo Ismael Salusi, pueden hacerlo a ismaelsalusi@yahoo.com.ar. Si quieren disfrutar de sus palabras en vivo y en directo, como las trae el viento, no duden en agregar ismaelsalusi@hotmail.com en su MSN. Para entrar en el “Cuaderno de Comunicaciones” y comunicarse conmigo, escriban a ergodigital@hotmail.com
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