Una vez más, una nueva emisión de esta prestigiosa sección, dedicada a ustedes amigos lectores, se complace en presentar una visión del bajo mundo urbano. Veloz, monótono y oscuro mundo que se desparrama bajo tierra donde el sol nunca fue bienvenido. Saquen el boleto, los dejo con las palabras de mi amiga Margarita…
Subte
Subte
Me sorprendió no haberlos visto antes. Estuvieron siempre ahí, pasando fugazmente delante de mis ojos, evitando las miradas. Transitando... como yo.
Quietos, mirando el tiempo pasar en la pared del túnel, avanzan matando segundos en cada estación, viendo la gente pasar y permaneciendo inmóviles en el vagón.
Es el mismo aire denso y agobiante el que respiran en el fin de la jornada rozándose quizás por primera y única vez.
Entre vendedores ambulantes, cuerpos dormidos y esporádicos empujones, los nadies, esos seres anónimos comparten un lugar en el mundo mientras se pelean con sus pensamientos.
No se han visto antes, pero todos viajan, buscan desesperados subir la escalera de la estación para respirar. A algunos los esperan y otros no dejan nunca de esperar. Pero todos dejarán bajo tierra aquel efímero encuentro donde no supieron mirarse.
Como digo siempre, vos también podes explayarte en este espacio que decanta lo mejor de los lectores que me hacen el honor de visitar el rancho. Tenés que tomar tus mejores palabras, enlatarlas y enviármelas por e-mail a ergodigital@hotmail.com

