jueves, septiembre 30, 2004

Lea que lindo, señora. Nro. 4

Hoy, mi amiga Agus Tamagochi, abre el telón a nada más ni nada menos que al amor. Y sí, le hacia falta un poco de retorcijones en el estómago a este rancho. Envuélvase en terciopleo, abrace a su media naranja y disfrute de estas líneas ideales para esta estación del año.

A Arturo

¿Cual fue el factor desencadenante que empujó a mí ser a esta compulsiva continuidad de sentimientos que generalmente se denomina con la palabra “amor"?. Es realmente inexplicable y cuanto más intento encontrar juicio a mis razonamientos y pensamientos, más se me escapan, y ya todo perdió su forma, ahora todo se maneja por instinto, impulsividad, por espontaneidad, ya no se piensa, no se premedita, eso está mal, es incorrecto, inadecuado; mi mente vuela en pensamientos poco productivos, mi corazón se acelera radicalmente y prisionero de pasiones completamente insanas y desmedidas se complementa con mis pulmones que pausadamente aspiran gran cantidad de aire, que en cuanto les sea posible, exhalaran en forma de enormes suspiros. Y mis manos...pobrecitas ellas...como atolondradas buscan durante todo el día tu rostro, tus brazos, tu espalda...tu pecho; y ante la desesperación de no poder complacerse, toman el primer adminículo que les sirva de escritura y se disponen libremente a explayar todo aquello que sienten, como entes autónomos independientes del resto del cuerpo; mientras que la derecha escribe lo mas raudamente posible, la otra le hace jugarretas moviendo el papel, hacia arriba, hacia abajo, a la derecha, o a la izquierda, alternando en círculos o en zigzagueos, y una y otra vez, como en un vago intento por dificultarle la tarea a su compañera seudo-especular que se angustia, y pese a ello hace todo lo posible para que puedas enterarte de lo que le acontece a mi persona.
Superando los obstáculos, generados por mi mano anarquista, que finalmente termina rindiéndose ante este amor exaltado, tomando conciencia de que por más que juegue moviendo un simple trozo de papel, ya no puede hacer nada al respecto debido a que mi corazón, desde hace algún tiempo, te pertenece por completo; mi mano derecha termina escribiendo lo siguiente: “Quizás te parezca absurdo o algo demasiado inverosímil pero te puedo asegurar que cuando no estás a mi lado...siento como si mi corazón se fuera desintegrando de a poquito, y que al verte, cuando mis ojos encuentran tu mirada, y mis manos pueden tocarte y mi boca besarte, siento como si se regenerara por completo, provocando, este proceso, unas hermosas cosquillitas en mi pecho. Te amo.”

Agus Tamagochi
aguspmosh@yahoo.com

Si querés hacer como mi amiga Agus, agitá el tintero y mandáme lo que tengas escrito a ergodigital@hotmail.com y tus palabras quedarán impresas en esta prestigiosa sección destinada a todos los lectores.

miércoles, septiembre 22, 2004

Premio Bobera de la Turréz

Me subo a la tarima especialmente dispuesta para la ocasión, aclaro mi garganta, y me dispongo a explayarme en mi discurso como orador oficial de esta particular ceremonia.
Amigos, hoy nos encontramos aquí reunidos... ¿les gustan las guirnaldas?, las guardo desde mi cumpleaños número cinco, ¿o dieciocho?, no recuerdo bien. Decía, nos encontramos aquí reunidos, cómodamente recostados sobre el pastito de mi jardín (no, no conseguí sillas), para hacer entrega del calamitoso galardón intitulado: Premio Bobera de la Turréz, cuyo ganador ha sido elegido, nada más ni nada menos que por ustedes, estimados lectores.
Ante tremendos candidatos, debemos reconocer que ha sido difícil la elección del afortunado de hoy, quién contará con, además del reconocimiento de un puñado de internautas, un lugarcito en las entrañas de la historia, tal vez, cerca del intestino grueso.
Parece burla, pero la función de este tipo de premios es “premiar (valga la redundancia) a las personas cuya labor hubiera sido sobresaliente a lo largo de su vida en alguno de los campos premiados.(http://es.wikipedia.org/; Wikipedia, la enciclopedia libre.) Hoy el campo es la “Turrología”, la maldita ciencia que cuenta con tantos turros especialistas y que avanza día a día hacia la perfección. Las personas de labor sobresaliente, de lujo.
A modo de no hacer tan extensa la ceremonia, y dado que Georgie ya acabó con la quinta botella de bourbon, pasaré a lo importante. ¡Redoblantes!...
¡Estimados y dignísimos lectores!, estoy temblando, miro el sobre con el nombre del elegido y me dan más ganas de ir al baño… bueh, ¡The winner is…! Los redoblantes resuenan en el cielo... ¡el ganador es: Georgie! Así es, el señor Bush se lleva el galardón. Sin embargo no hay que desprestigiar a Tony que ha sabido hacerle partido ya que la elección entre ellos fue parejísima. Mr. Burns, siga participando, no pierda las esperanzas… igual, siempre lo vemos en casa.
Los marines a su lado saltando locos de contentos sin descuidar el objetivo, cubrir todos los ángulos posibles de algún ataque inesperado. Mientras, Tony hunde humillado la cabeza en el cantero de los malvones.
Estaba cantado señores, el tipo la sabe lunga en materia de Turrología, y no hay quién le gane. Dejo la medalla sobre el atril y me retiro antes de que suba a la tarima. Ustedes pueden quedarse si quieren, hay algunos canapés y fosforitos. Ah, y más tarde viene el mago, seguido luego por los cuatros fantásticos del humor, los payasos Gaby, Fofó, Miliki y Aznar.

Medalla al más turro


Si querés opinar o te sentís sólo/a y querés escribir, escribí a ergodigital@hotmail.com
Acordáte que también podés mandar tu texto corto para que sea colgado de la sección “Lea que lindo, señora”, el espacio dedicado a la bella retórica de los lectores de este rancho.

miércoles, septiembre 08, 2004

Ironías del mundo al revés

Culminé de leer la última palabra, “paz”; me recosté sobre mi cómoda silla y comencé a reír desmesuradamente, tan fuertemente que me pareció flotar en el aire. Pronto caí pesadamente y algo invadió mi cabeza. Es la tristeza, que inmediatamente derrocada por la indignación me dejó mudo por unos minutos, hasta que estallé… ¡Qué alguien me diga por favor en qué mundo estamos viviendo! (junto con un sin fin de palabras, en todos los idiomas, indignas de mencionar ante tan prestigiosísimos lectores).
La noticia me supera, me rebalsa. Intento seguir riéndome, volver a flotar, pero es inútil. Un panel de expertos, expertos-expertísimos noruegos, con sus bonitas credenciales adornándoles la frente que rezan: “Instituto de Investigación para la Paz”, entre otros grandes y expertísimos personajes desperdigados por el mundo, tuvieron la brillante y sagaz idea, de nominar para el Premio Nobel de la Paz, a dos “amigotes”, que de niños, aún sin conocerse, entrenaban jugando a la guerra con sus mayordomos. Sí, George W. Bush y Tony Blair, son, entre otros, los flamantes candidatos. ¡Aunque usted, y yo, no lo crea!
Aún peor. Si el colmo de un sordo es que al morir le dediquen un minuto de silencio; el colmo de la humanidad es que estos dos hombrecitos ganen el Premio Nobel de la Paz, por un lado, y les paguen por ello U$D 1,3 millones.
Ni se gaste, insulte al cielo si quiere, pero los hilos que tenemos en las muñecas, los tobillos, la cintura y la cabeza, no se sueltan ni se cortan con nada. Cuando quieren nos enredan y nos dejan maniatados, cuando quieren nos sueltan y nos hunden en el barro. ¡Salud!

Si querés ser parte de los expertos que catalogan a los candidatos a nuestro Premio Bobera de la Turréz, definí al más turro y luego si querés escribí a ergodigital@hotmail.com

Prepararé el podio, publicaré los resultados y entregaré el premio, el Miércoles 22 de Septiembre.











El más turro



Bush






Turrito>>>Turrazo

Blair






Turrito>>>Turrazo

Mr. Burns






Turrito>>>Turrazo



Ver resultados






jueves, septiembre 02, 2004

Lea que lindo, señora Nro. 3

Hoy mi amiga Irma, nos masajea los hombros con un texto repleto de sentidos, de imagénes sensoriales. Recuéstese y déjese abrazar, a través de sus líneas va a poder conocer el mundo que Irma nos trae a nuestra mente, el mundo de los olores.

Olores

Bajo las escaleras de la facultad, que me conducen hacia la puerta verde de salida, y huelo a las personas. Los olores del espíritu adolescente (parafraseando a Cobain) son tan inmundos como inconfundibles. Esa rubia insulsa que baja junto a mi, huele a perfume caro; pero no rico. Es que en su mente tonta el concepto de "caro, pero el mejor" es el que predomina todas sus neuronas del buen vestir y el maquillaje exagerado. Esa rubia huele mal, señores. En el otro sentido (es decir, subiendo), viene un típico "sucio y desprolijo"; un intento de hippie que no huele a otra cosa que sahumerio barato y cigarrillo negro. Ese sucio huele a sucio. Llegando al fin a la puerta, se acumulan muchos olores, puesto que se acumula mucha gente. Desodorante infantil, sobaco, muestra de perfume de baño público, cigarrillo, pata, champú, culo, laverrap, perro, fluido corporal, menta, etc.Yo, salgo a la calle, respiro el poco aire puro que me brinda esta ciudad y me voy caminando, recordando el olor a morocho recien bañado o morocho transpirado... los dos me gustan mucho.

Recuerde amigo, amiga, que esta sección está dedicada a vuestras palabras. Reúne un manojo de ellas, atalas bien fuerte y mándame una paloma a ergodigital@hotmail.com para que las suba a este pequeño, pero no por eso menos prestigioso, estante en mi rancho virtual intitulado Ergo-Digital.